Madrid con Siria

Resolución presentada desde Reconstrucción IU Madrid en la Asamblea Político y Social del 28 de Enero de 2017 y que -a propuesta de la Mesa- no fue admitida a debate.

RESOLUCIÓN
sobre las jornadas de “Madrid con Siria”
celebradas los días 27 y 28 de enero de 2017
en la Casa Árabe y el Centro Cultural Conde-Duque

Ayer, viernes 27 de enero, se celebró en la Casa Árabe de Madrid el acto titulado Jornada de sensibilización. Madrid con Siria. Entre otros participantes estaban representantes de las organizaciones Cascos Blancos y la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio. En el cartel del acto figuraba como colaborador el Ayuntamiento de Madrid.

Hoy mismo está convocado una Gala benéfica de la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio con Cascos Blancos y Sham El Jair en el Centro Cultural Conde-Duque, centro municipal del Ayuntamiento de Madrid.

Ante esta convocatoria, y dada la participación y responsabilidades de IU Madrid en el gobierno de la ciudad a través de Ahora Madrid, la Asamblea Política y Social de IU Madrid traslada las siguientes consideraciones:

1. Los Cascos Blancos fueron fundados a finales de 2012 por James Le Mesurier, ex-militar de la inteligencia británica, con fondos del Reino Unido, Estados Unidos y otros aliados, mientras que las instalaciones y material en Estambul, donde se instalaron, provenían del gobierno turco. Recibieron hasta 13 millones de dólares en 2013 de, nuevamente, Reino Unido, Estados Unidos y el Consejo Nacional Sirio, el gobierno paralelo que ambos financiaban. En 2015, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) publicaba -y ahí sigue- que les habían financiado con más de 16 millones de dólares.

Los Cascos Blancos, pues, no son una ONG.

La web de los Cascos Blancos pertenece a La Campaña Siria, que se declara como una iniciativa de apoyo a las protestas democráticas del pueblo sirio de 2011. Según esta Campaña -y según los Cascos Blancos- la culpa de todo lo que ha sufrido y sufre Siria es única y exclusivamente de la presunta represión de Bashar al-Assad de dichas, presuntas, manifestaciones espontáneas y pacíficas.

Nada se dice de la aparición desde el primer día de armas automáticas, explosivos, morteros, 4×4 con ametralladoras, terroristas yihadistas provenientes de Irak, Turquía, Catar… Nada se dice de la financiación que públicamente admitieron Estados Unidos y Hillary Clinton. Nada se dice del acuerdo de Siria y Rusia para la construcción de un gaseoducto que perjudicaba las aspiraciones de Arabia Saudí, el verdadero origen de la “primavera siria”. Nada se dice de las armas químicas libias que terminaron cayendo sobre Damasco por ataques de los yihadistas.

Los Cascos Blancos, pues, no son neutrales.

Miembros de los Cascos Blancos han sido vistos en docenas de fotografías y vídeos confraternizando con terroristas y celebrando sus victorias. Un día aparecen trasladando a un herido -al que no se le ven heridas- y al siguiente aparecen con un fusil al hombro. Un día un fotógrafo posa con los degollares de un niño de diez años y al día siguiente se hace famoso fotografiando a Omran, otro niño herido -también sin heridas visibles- en el interior de una ambulancia. Un día les vemos denunciando bombardeos y al siguiente pisoteando cadáveres de sirios.

Desde el comienzo, los Cascos Blancos han usado imágenes de otros años, de otros bombardeos y de otros países asegurando que eran de ahora y de Siria. Hemos visto vídeos con sangre sin heridas, mascarillas de oxígeno conectadas sin regulador, médicos que ayer eran pacientes, pacientes muertos de risa hasta que ven que la cámara les enfoca…

El objetivo de los Cascos Blancos, pues, no es humanitario.

Los Cascos Blancos son propaganda de los terroristas islámicos financiada con dinero de Estados Unidos y el Reino Unido dentro de la campaña de injerencia imperialista internacional para derrocar al gobierno sirio. Los Cascos Blancos son tan pro-terroristas que hasta sus propios financiadores, Estados Unidos, denegaron la entrada a su director en 2015 por, precisamente, colaborar con el terrorismo.

2. Por su parte la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio declara desde su fundación en verano de 2011 que apoya la “revolución” siria -revolución que nunca fue tal- y expresa de forma reiterada su apoyo al Ejército Libre Sirio, es decir, el ejército terrorista yihadista. El 18 de diciembre de 2011, la AAPS y Socialismo Libertario se manifestaban en Madrid expresando su apoyo al Consejo Nacional Sirio, el gobierno paralelo financiado por Estados Unidos y el Reino Unido y de marcado carácter neoliberal.

3. Que estas dos organizaciones hayan conseguido engañar a gente bienintencionada es grave. Que hayan llegado a conseguir apoyo -consciente o no- del Ayuntamiento es muy grave. Pero que en ese Ayuntamiento esté presente Izquierda Unida es algo que no puede pasar sin respuesta. Nuestro papel y capacidad de condicionar la línea política del Ayuntamiento de Madrid se pone en cuestión de nuevo toda vez que no es el primer caso en que se muestran apoyos contrarios a nuestra posición en el ámbito internacional.

4. Ante la propuesta de la dirección de IU Madrid de un proceso de confluencia con otras fuerzas en el marco de Unidos Podemos, urge reflexionar sobre las bases de esa confluencia. Esas bases deben ser el fortalecimiento y autonomía de nuestra organización, el rechazo frontal a convertirnos subalternos de nadie y el compromiso irrenunciable con nuestros principios y objetivos. Evitar, en fin, huidas hacia adelante que pueden llevar a repetir errores con la creación de fórmulas poco meditadas o desde la debilidad organizativa.

Por todo ello, la Asamblea Política y Social de IU Madrid:

  • Expresa su rechazo a la celebración de las actividades de la AAPS y los Cascos Blancos con la colaboración -consciente o no- del Ayuntamiento y en espacios municipales y a que el Ayuntamiento colabore de ninguna manera ni preste ningún apoyo material o económico a este tipo de organizaciones.
  • Insta a los concejales de nuestra organización con responsabilidades en el equipo de Gobierno municipal a expresar este mismo rechazo por coherencia política.
  • Exige del Ayuntamiento de Madrid que clarifique el motivo de la cesión del Centro Cultural Conde-Duque a la AAPS y los Cascos Blancos.
  • Exige de Ayuntamiento de Madrid un posicionamiento que desmarque a la institución de la conferencia celebrada en la Casa Árabe y que revise las condiciones del convenio de colaboración que mantiene con la misma.

Contra “Unidos Podemos Madrid”

El sector crítico de IU Madrid, Reconstrucción IU Madrid, hemos señalado nuestro desacuerdo con algunas de las cuestiones centrales que se recogen en los documentos que la dirección regional presenta a la primera Asamblea Político y Social de la formación este próximo sábado 28 de enero.

Presentaremos diversas aportaciones al Informe de Gestión, en donde ni tan siquiera aparece un balance económico para su discusión ni, por consiguiente, un presupuesto que pueda ser conocido y debatido por la militancia.

Respecto al Plan de Acción que también se presenta a esta primera reunión del máximo órgano de dirección, impulsaremos los compromisos de trabajo que recoge y estén en sintonía con el homólogo plan aprobado por la dirección federal, así como lo referido a la campaña contra la precariedad impulsada también desde IU federal, si bien esperamos que en el debate la dirección regional se avenga a ceñir los contenidos de su propuesta a lo acordado federalmente, retirando aquellos elementos incorporados que alientan una visión liquidacionista de IU como expresión política autónoma y organizada en pos de una ensoñación de “superación” que los hechos vienen desmintiendo diariamente.

Pero es en el análisis y propuesta política recogida en el Informe que la dirección somete a debate donde se manifiestan las diferencias sustanciales entre nosotros –recordemos: un 20% de representación en la última Asamblea Regional y un tercio de apoyos a su posición contraria a los Estatutos- y la línea que impulsa la dirección:

  • El informe político se escabulle de la realidad en su mención a los “gobiernos locales del cambio”. Ni se plantea la cuestión de los frustrantes resultados en las pasadas elecciones generales de Unidos Podemos en la mayoría de ciudades que -apenas un año antes- habían protagonizado la derrota municipal del PP en nuestra región. Se prefiere ignorar que fueron una advertencia sobre la decepción y cansancio que en sectores populares se viene instalando.
  • El redactor del informe debe ser de los pocos que desconocen la ruptura y/o crisis en que se encuentran varias de las principales CUPs (Leganés, Getafe…) o la propia situación de Ahora Madrid. No nos felicitamos por ello pues sabemos que el beneficiario será el PP y el bipartidismo (ya se vio en el resultado de las pasadas elecciones en esas ciudades), pero no es de recibo proponer esa estrategia sin ni tan siquiera hacer un balance político concreto de la situación. Y eso es lo que propone la dirección en su informe: un ejercicio de propaganda más propio de tertulianos que una reflexión de fondo para orientarse en la nueva etapa.
  • La propuesta de constituir Unidos Podemos como “espacio flexible de coordinación en primer lugar de las iniciativas del Grupo del Congreso” va en la misma dirección de fuga hacia adelante que es la auténtica línea estratégica de la dirección de IU Madrid. Primero, porque “coordinar las iniciativas del Grupo Parlamentario”, además de dotar de un carácter institucionalista a la propuesta, no parece que se pueda canalizar con la misma. Una “mesa camilla” con Podemos es el verdadero sentido de la iniciativa. No podemos compartirla pues a nuestro entender Unidos Podemos es una iniciativa federal y solo desde ese plano puede tener sentido avanzar en dotar, a lo que es una coalición electoral, de una estructura política. Las complejidades de ello, empezando por la situación y orientación de los “socios”, no son siquiera contemplados en el informe que presenta la dirección de IU Madrid. La experiencia de Unidad Popular (UP) en Madrid -el invento superador del que ya nadie se acuerda- debería ser un antídoto contra los voluntarismos y la política basada en la propaganda.
  • Por supuesto, el informe apenas contiene referencias a IU como organización y la necesidad de su fortalecimiento e impulso político, salvo en el párrafo final del mismo. No nos parece suficiente en absoluto. Y no por necesidad autorreferencial sino por el convencimiento del papel que debemos jugar en esta etapa y que otros actores ya han demostrado que no pueden. Es necesario que Izquierda Unida, sin sectarismo, exprese política y orgánicamente una idea de izquierda anclada en el mundo del trabajo y orientada a los trabajadores. En buena medida lo que viene sucediendo en los últimos años es un debate sobre el contenido y la forma de la izquierda, sobre su recomposición en estos tiempos de crisis e incertidumbre.

Desde Reconstrucción IU Madrid, con la participación activa de los compañeros miembros de la APyS, nos esforzaremos en impulsar la necesaria reorientación en estas cuestiones a través del debate y las propuestas que aportaremos a la reunión del máximo órgano de dirección de nuestra federación.

Ante la ratificación de los Estatutos de IU Madrid

Hoy se han dado a conocer los resultados (provisionales) del proceso puesto en marcha por la dirección de IU Madrid para la ratificación de los Estatutos salidos de la Conferencia del pasado diciembre.

Como era de prever, la propuesta de Estatutos ha sido ratificada por la mayoría de los participantes en la consulta en un proceso que, primero, se ha alargado inusual y desproporcionadamente en el tiempo considerando que el total del censo llamado a participar era de menos de 1900 compañeros. Desde el 26 de diciembre hasta el 13 de enero, on line y presencialmente, durante 20 días se ha podido participar, cosa que finalmente han hecho apenas 615 afiliados, poco más de 30 cada día. Un 32 % del censo de afiliados ha participado en la ratificación.

Resulta de nuevo evidente que la separación de votación y debate colectivo en la base, promovida por la “democracia digital” a la que la dirección de IU Madrid se ha apuntado, no significa mayor participación numérica y sí, en cambio, un empobrecimiento de nuestra federación como sujeto político.

Con los resultados de la consulta comprobamos que poco más de 1 de cada 5 afiliados a IU Madrid (435 de 1898, un 23% del censo) han aprobado los nuevos Estatutos.

Reconstrucción IU Madrid valoramos los nuevos estatutos como un retroceso en soberanía, federalidad y democracia interna y no tenemos nada que celebrar y sí que destacar que casi un tercio de quienes participaron, compartieron nuestro rechazo.

Más allá de estas consideraciones, que deberían hacer reflexionar a la dirección regional de IU (y federal) sobre el anoréxico respaldo cosechado por sus Estatutos, este proceso de ratificación vuelve a evidenciar la desmotivación de la militancia madrileña desde el atropello que supuso la desfederación y que la puesta en marcha de la “nueva” federación en absoluto está sabiendo resolver. Es esta una realidad incompatible con los planes y campañas que desde IU se proponen -y compartimos- para estos próximos meses reduciéndolos en Madrid a simple propaganda.

Otro No a estos Estatutos: los SMIs

Desde hace años, los actuales dirigentes de IU Madrid –y no digamos los que nos abandonaron a las puertas de las elecciones para irse a Podemos– hicieron bandera y causa de la austeridad en los salarios de nuestros representantes. Y compartimos el argumento.

Los dirigentes y cargos electos de una organización obrera no pueden estar forrándose en las concejalías y parlamentos de un sistema que dicen querer cambiar. Ni la política es un vehículo para el lucro propio –esto no es el PP ni el PSOE– ni ocupan esos cargos por un designio divino sino de sus compañeros de militancia. A estos se deben, a su organización, programa y al compromiso que representa.

Por tanto, su salario debe ser digno y suficiente para cubrir sus necesidades y los gastos derivados de sus funciones, pero austero y ajustado a la precaria realidad laboral y salarial de nuestro país y de la clase social que representan y les ha elegido. Una vez cubiertos estos requisitos, todo lo que exceda –porque el salario no lo dictamos nosotros sino el Estado– se dona a la organización para financiar la misma lucha que les ha llevado a esos cargos, la lucha por los intereses de los trabajadores.

Ligar el salario de nuestros representantes al SMI es asegurarnos de mantener los pies en el suelo y la conciencia en la realidad de nuestra clase social, es una forma de blindarnos contra la corrupción inherente del sistema capitalista y es una forma de poner esta falsa democracia burguesa al servicio de la lucha por la justicia socialista.

Claro, que una cosa era exigir austeridad a otros hace dos años y otra aplicársela uno ahora.

Los anteriores Estatutos Federales de IU, los de la X Asamblea de 2012, establecían:

Las retribuciones netas tendrán una banda salarial de un mínimo de 2,5 veces el SMI y un máximo de 3  veces el SMI. Se cubrirán los gastos derivados de alojamiento y transporte, debidamente justificados que  no podrán superar la cantidad de 1,5 veces el SMI.

Es decir, entre 1310,40 y 1965,60 €/mes netos. Pero no parecía suficiente y en 2016, en los Estatutos de la XI Asamblea, donde fue elegido Alberto Garzón, se aumentó:

Las retribuciones netas serán un máximo de 3 veces el SMI. Se cubrirán los gastos derivados de  alojamiento y transporte, debidamente justificados que no podrán superar la cantidad de 1,5 veces  el SMI y se aplicará un corrector para las personas que tengan familiares a su cargo.

¿Y cuál es ese “corrector”? No se especifica.

Después vino la aprobación de la Carta Financiera “temporal” de IU Madrid, que estaría vigente hasta fin de 2016. Se presentó por sorpresa –sin la antelación mínima debida, como en los viejos tiempos de IUCM– en el Consejo Regional del 14 de octubre. A los actuales dirigentes de IU Madrid, los 2000 €/mes que reclamaban como máximo cuando eran oposición en IUCM les parecieron poco ahora que los iban a cobrar -más los “correctores”- y propusieron lo siguiente:

Es decir, que el máximo a cobrar ya no era el algo menos de 2000 €/mes que establecía IU Federal sino algo más de 3500 €/mes para los cargos de IU Madrid.

Para colmo, como decimos, esta Carta Financiera no fue enviada a las asambleas y miembros del CR con la antelación mínima de 48h que establecen los Estatutos Federales para que todos los militantes puedan debatirla, hacer propuestas y decidir su postura en el CR, sino que fue presentada a la entrada del mismo, con lo que los consejeros apenas tuvieron tiempo de estudiarla y las asambleas no pudieron verla en absoluto.

No es de extrañar esta voluntad de ocultar a los militantes un documento que va en contra de lo que defendían hasta ayer mismo.

Por esa falta de antelación, la aprobación de la Carta fue impugnada al Comité de Garantías, y admitiendo implícitamente dicho incumplimiento, la Comisión Colegiada volvió a presentarla en el siguiente CR, el 17 de noviembre. Y en esta segunda ocasión, cuando ya muchos militantes conocían el contenido de la Carta, se volvió a aprobar… pero con un 30% menos de apoyos.

Y por último tenemos la Carta Financiera definitiva aprobada en los Estatutos que ahora se nos pide ratificar, que recoge lo mismo que los Estatutos Federales: 3 SMIs más un “corrector” que no se cuantifica. Pero en la propuesta de Estatutos sí se decía cuánto iba a ser ese corrector:

El salario máximo a percibir, 3 SMI de forma general, será  aumentado medio SMI por cada miembro de la unidad familiar sin ingresos,  debidamente justificado.

Es decir, que un cargo público de IU Madrid con dos hijos pequeños recibiría un SMI más, subvención por familiares.

Como bien señaló la compañera Carmen Villares en la Conferencia de Estatutos, ese “corrector para las personas que tengan familiares a su cargo” supone un retroceso en la lucha por un salario digno:

de ninguna manera, los salarios de nuestros cargos públicos pueden recoger subvención alguna por familiares sin recursos, algo que retrotrae a aquella época de “puntos” por cargas familiares, y es opuesto al concepto que siempre han defendido los sindicatos de clase e Izquierda Unida del salario debido por el valor del trabajo desempeñado.

Por todo ello, por la falta de coherencia con el proyecto federal, por la injustificable excepcionalidad que se establece para los cargos de IU Madrid, por el retroceso que supone en la lucha por un salario digno vinculado al trabajo y no al asistencialismo, por no concretar en el documento definitivo cuál será el “corrector” y por todo lo expuesto en nuestro anterior comunicado, desde Reconstrucción IU Madrid rechazamos estos Estatutos y pedimos a los militantes de Madrid que voten No a su ratificación.