¡Un respeto a IU, por favor!

En vísperas de la última reunión de la Coordinadora Federal de Izquierda Unida, celebrada el sábado 14 de enero, la dirección se vio obligada a eliminar del orden del día una resolución que tenía ya ultimada “sobre la guerra de Siria”. El texto fue retirado a hurtadillas ante las múltiples reacciones contrarias –¡hasta de la propia dirigencia del PCE!-, pues se trataba de una propuesta simplista, sin rigor e incluso evidenciando un grave desconocimiento de la realidad (el Gobierno sirio no es “laico” – como decía el texto de la resolución- sino aconfesional, e ignorando el carácter multiconfesional de la sociedad siria, algo clave para entender la crisis abierta en ese país. Pero, sobre todo, marcaba una equidistancia en cuanto a la intervención extranjera que no sólo era errónea, por ignorar el grado de implicación de unas potencias y otras, sino que además situaba en un mismo lugar los apoyos a un gobierno legítimo con los que sustentan a organizaciones terroristas. En definitiva, aquella resolución era un desvarío que sepultaba la nítida política antiimperialista de IU y su histórico posicionamiento anti OTAN.

Este error, que es de bulto, no es algo excepcional en la actual IU. Y es precisamente por ese carácter de normalidad con el que se vienen produciendo situaciones que podrían considerarse anómalas en IU por lo que es necesario advertir de ello. Cuando una o varias personas están al frente de una organización, el nivel de exigencia aumenta exponencialmente. No sólo porque actúan como imagen, como proyección pública de esa formación, sino porque ostentan la representación de miles de

militantes y simpatizantes con unas raíces muy fuertes y profundas. La flexibilidad por razones coyunturales, incluso en lo orgánico o en la política de alianzas, puede ser discutible, pero también necesaria. No obstante las ideas que sostienen y alimentan esa organización no pueden admitir esos cambios ni negociaciones al albur de si los vientos soplan en una dirección u otra, a no ser que nuestros principios sean aquellos de los que hablaba Marx… Groucho.

En IU, al menos que sepamos, siempre ha habido una serie de ideas y valores profundamente compartidos por todos sus militantes, simpatizantes y, creemos, también por sus “votantes de a pie”. Nos referimos a valores relacionados con el antiimperialismo, el NO a la OTAN que estuvo en el alumbramiento de IU, el republicanismo, la lucha por la igualdad y los derechos de las mujeres -por el aborto también, por supuesto-, la Memoria Histórica, la defensa del medio ambiente y varias más. Al margen de las políticas y debates que toque mantener en cada momento por razones de actualidad política – no somos tan ingenuos como para demandar que se hable de todo esto a cada momento, por si acaso alguien está tentado de pensarlo-, estas son algunas de las raíces que siempre nos han sujetado a ese árbol común que es IU y al que todos hemos contribuido en su nacimiento y desarrollo.

Viene a cuento este recordatorio al hilo de la intervención en el encuentro “Espacios del cambio” – una reflexión pública sobre el estado y el futuro de las confluencias- de la persona que dirige y que siempre suele proyectar la imagen de Izquierda Unida en cada momento, su actual coordinador federal. En varios momentos llega a afirmar que “es una virtud la incapacidad que tiene el votante de a pie de diferenciar entre los discursos” de

Podemos, IU y las confluencias, o que “hay gente que ya no sabe si yo soy de IU o de Podemos y eso no es un perjuicio, es una buena noticia”.

De entrada, siempre es deseable que un dirigente político tenga claros los principios de precaución, responsabilidad y respeto ante lo que significa su propia figura. De lo contrario las cosas se mezclan y confunden hasta deformar la imagen de lo que se dice querer representar. Estas confusiones suelen terminar siempre en ese lugar donde se mezclan lo público y lo privado, el discurso comúnmente acordado y las ocurrencias de coyuntura. Estas cosas, cuando ocurren, dejan entrever distanciamiento del sentir de la organización, cuando no de un sostenimiento caprichoso.

No, no es bueno que haya gente que no sepa si nuestro coordinador federal es de IU o de Podemos, porque eso supone que algo no estamos haciendo bien, que nuestro perfil y nuestro programa se ha desdibujado y pueden percibirnos como un mismo proyecto cuando no los somos. ¿Tiene claro Podemos el discurso republicano que de forma tan inconfundible defiende IU? ¿Tiene claro Podemos que la OTAN es el brazo armado del capitalismo y que, por tanto, un discurso anticapitalista es incompatible con el belicismo de sometimiento, criminal y saqueador, de la organización atlantista? ¿Cuándo una importante dirigente de Podemos dice que “el aborto no es un tema que construya potencia política y de transformación, por lo tanto, no es prioritario”, está trasladándonos su particular pensamiento o haciéndonos partícipes de una posición elaborada entre muchos y muchas? ¿Cuándo Podemos coincide con Ciudadanos en proponer legalizar la prostitución, hemos de asumir también desde IU que uno de los ejes centrales de la nueva política consiste en esclavizar a las mujeres? ¿También

hemos de compartir desde IU que se esté trabajando para hacer desaparecer cualquier proyecto que se vincule de forma determinante a los objetivos de la clase obrera? ¿O que, en lo concreto, dejen de ser prioritarias hasta difuminarse las políticas de creación de empleo, digno y de calidad?

Valorar como una buena noticia el hecho de que haya “gente que ya no sabe si yo soy de IU o de Podemos”, sitúa en un más que dudoso papel a la propia dignidad del proyecto autónomo de IU, trastoca severamente su línea política y mete en una vía muerta su viabilidad como organización. ¡Si no es esto lo que se pretende, al menos eso es lo que parece!, por lo que alguien debiera dar las oportunas explicaciones a la militancia de IU, ¡a la sufriente y heroica militancia de IU!, a la que tanto deben sus dirigentes y a la que, últimamente, tanto se olvida o incluso se desprecia.

Notas para un debate en IU, ante los nuevos hechos políticos y la nueva realidad

Compañeros y compañeras: nos encontramos ante una nueva situación política, tanto en el terreno internacional como en el nacional.

La autoría de este documento, emanada de personas elegidas en la Coordinación Federal de IU en el ámbito de la candidatura de “IU, sí; con más fuerza”, teníamos el convencimiento de que el análisis político de esos hechos comenzaría en la pasada reunión de la Coordinación Federal del sábado día 12 de noviembre, al objeto de propiciar el debate que es necesario en toda la organización. Pero no fue así. El análisis  presentado fue una mera descripción, y casi una relectura de noticias de prensa y datos  estadísticos.

No estamos en contra de nada sustancial de lo que en ese análisis se dice (por eso no votamos en contra), pero lo consideramos radicalmente insuficiente. De ahí que este documento se sitúe en el desarrollo y profundización del mismo. No queremos hacer un debate académico, sino  avanzar en valoraciones que permitan una práctica política lo más correcta posible.

No se trata de cuestionar los resultados de la XI Asamblea de IU. Ni Trump había ganado las elecciones presidenciales en EE.UU., ni se había formado el nuevo Gobierno, ni el PSOE se encontraba en una crisis profunda. Ningún documento podía tener en cuentcartel344a acontecimientos de esa envergadura, ni la dinámica que esos hechos van a introducir en la vida política del país.

Pero no podemos seguir trabajando como si nada de eso hubiera ocurrido, ni conformarnos con el análisis de los recortes de la prensa. La obligación de la Dirección política de cualquier organización es proporcionar los elementos fundamentales que permitan a la afiliación ajustar su actividad política práctica a la realidad.

Con toda modestia queremos contribuir a subsanar esa deficiencia. En modo alguno este documento es un catálogo de conclusiones, pero esperamos que sí ayude proporcionar  un esquema de problemas, circunstancias y valoraciones que permitan obtener ideas para fundamentar el trabajo.

Son los hechos los que avalan los análisis políticos y los que pueden cuestionar las teorías. Nosotros no seremos fieles a una hoja de ruta rápidamente envejecida.

florA.- La demanda de un debate profundo y serio sobre la nueva realidad política es urgente y debe comenzar ya.

I.- Nos encontramos ante un nuevo ciclo político que se caracteriza por:

a.- En lo internacional, el triunfo de Trump, que puede tener una envergadura casi sistémica (en función de cómo se desarrolle la pugna entre los dos modelos capitalistas de salida de la crisis, el representado por Clinton y las grandes multinacionales, apoyado en la expansión de la globalización, y el representado por Trump que considera que la globalización ha sido un error que hay que revertir).

b) En lo nacional, la constitución de un nuevo Gobierno, realmente un tripartito suave. Ese tripartito suave escenifica una representación teatral de la política en la que el PP se reserva la iniciativa, C´s jugará un papel de catalizador de propuestas más razonables, de acuerdo con los intereses del núcleo del capital dominante, y el PSOE jugará el papel de oposición “constructiva” y “eficiente”. No habrá ninguna facilidad para ningún otro tipo de oposición.

La lucha para abrirse un espacio reconocido por el electorado será muy dura y exige rediscutir nuestro trabajo en el marco de la nueva correlación de fuerzas parlamentarias.

II.-Ambas coordenadas sitúan muy bien la nueva realidad y obligan al análisis en profundidad que defendemos. Algunos elementos iniciales de ese análisis son los siguientes:

>  Estamos ante un nuevo ciclo político. No solamente ha terminado un ciclo electoral, sino también una etapa política. La formulación de tripartito suave tiene varias consecuencias:

a) No es previsible una legislatura corta, y más si se complica la situación internacional. El sistema político español concede una gran capacidad de iniciativa y gestión al Ejecutivo. Los mismos argumentos que se han utilizado para justificar la abstención se utilizarán para aprobar el “techo de gasto” y los presupuestos, con alguna concesión secundaria. Una vez hecho, el Gobierno puede condicionar cualquier propuesta que incremente el gasto.

b) La crisis originada en el PSOE tiene mucha más envergadura que un mero cambio de posición en la votación de investidura. Nadie en su sano juicio, sitúa a su Partido al borde del colapso para una operación relativamente limitada.

El régimen ha sabido recomponerse, como el capitalismo, y adaptarse a una realidad en la que la distribución de las fuerzas políticas ha cambiado y la crisis del bipartidismo no es determinante. Debemos profundizar en la naturaleza de clase de Ciudadanos y Podemos.

Hay que recordar para las faltas de memoria que “el régimen” ya ha hecho en España operaciones de la misma o superior envergadura, como fue la destrucción de la UCD y su sustitución por el PP (antes AP y con sólo 7 diputados).

>> Hemos hablado desde 2008 de que la crisis actual es una crisis global del sistema capitalista, comparándola en profundidad y alcance con la de 1929. Nadie más lo hizo, y eso permitió desarrollar un conjunto de políticas alternativas coherentes. Por tanto, no nos sorprende hablar de crisis de régimen (que sería sólo un aspecto de la crisis del sistema). La cuestión que hay que corregir, es que al igual que nunca dijimos que la crisis capitalista de 2008 era la crisis final del sistema capitalista, tampoco ha sido acertado creer que la crisis de régimen era final, con expresiones como “ahora o nunca” o “un nuevo proceso constituyente” al que no hemos aportado contenidos, y en el que hemos perdido la hegemonía en uno de los aspectos que sí habíamos trabajado, la república federal solidara. Las posiciones confederales no son las nuestras a no ser tras una discusión y acuerdo. Hágase ese debate.

Tampoco es correcto hablar de “fuerzas rupturistas”, cuando los contenidos de esa “ruptura” no están en la opinión pública ni son evidentes en los programas, ni existe una caracterización mínima de lo nuevo, es decir hacía qué se rompe. En la transición, la lucha entre reforma y ruptura, estaba bien caracterizada y la ruptura representaba una democracia representativa avanzada, aunque no se consiguiera.

>> Además, hay que ser cuidadoso en esta nueva etapa con la definición de “ruptura”. En la guerra económica y comercial que se avecina entre los intereses de las grandes empresas, Trump también adelanta el concepto de “ruptura” con la globalización. Trump es un síntoma de los nuevos neocon, y se vende como antisistema desde esas posiciones. Su entrada en escena puede variar el escenario Internacional. Y muy especialmente con la UE. Sin duda nos encontramos ante un reforzamiento del nacional capitalismo.

Debe quedar claro que en la otra orilla de la “ruptura” sólo tiene espacio un nuevo modelo productivo que cree las condiciones para un cambio político que permita la superación del capitalismo (no sólo del neoliberalismo). Lo que hemos llamado un nuevo país. Pero eso sólo lo defendemos nosotros y nosotras. Por tanto hay que resituar toda la política de alianzas y la propia concepción del Bloque Político y Social. Es decir, como construir una alternativa, aquí y ahora, a las políticas neoliberales ejecutadas por el PP y apoyadas por el PSOE, más aún tras la constitución de la gestora, y cuáles pueden ser sus programas viables.

Acierta la declaración política cuando dice que “la correlación de fuerzas entre restauración y ruptura es claramente favorable a la primera”. Y se debería añadir que eso ha aumentado.

Pero ello obliga a, no solamente describir, sino avanzar en el análisis de las causas y sacar las consecuencias para nuestra práctica política. Algo ha cambiado y algo hemos hecho mal. A los datos electorales hay que adjuntar el descenso de la movilización. Una alternativa con criterio de clase no avanza electoralmente con la movilización en retroceso. Discutir en serio y sin echar balones fuera es una necesidad en este aspecto.

>> La crisis del capitalismo se puede dar por superada en lo fundamental desde el punto de vista de los intereses del bloque dominante (aunque hay que atender a las consecuencias de la gestión de la Administración Trump).

Evidentemente, esa superación no se está produciendo a favor de la clase obrera y otros sectores populares. Cómo superar esa derrota debe ser una de las prioridades de nuestro debate.

Se ha producido ya una notable recuperación de la tasa de ganancia del capital, en base a la disminución de los salarios y el retroceso en el modelo de relaciones laborales. El Banco de España estima que en 2017 se podrá dar la crisis por superada. Obviamente, si no hay una nueva recesión.

>> Junto al acierto en la caracterización de la crisis, hemos cometido errores en este período. El fundamental de ellos es que no solamente fuimos incapaces de transmitir en la sociedad esa caracterización global (los sindicatos mayoritarios siempre hablaron de mera crisis financiera, otros de mera crisis monetaria -el euro-), sino que nuestra práctica política real no fue en muchos sitios coherente con esa visión. En nuestras propias filas predominó, en la práctica, una versión de la realidad social que ninguneaba la cuestión de la explotación capitalista para situarse en la mera distribución del excedente. En las instituciones, de forma muy amplia, no mantuvimos las mismas posiciones en los equipos de Gobierno que en la oposición, etc. Esto sigue ocurriendo y lo hace con más claridad aún. En este sentido una tarea urgente es analizar la experiencia de los llamados Ayuntamientos del Cambio.

>> Junto a ello, debemos hacer un análisis crítico y autocrítico de la experiencia que ya tenemos de la confluencia y la coalición con Podemos. Es notoria nuestra falta de visibilidad que dificulta cualquier propuesta hegemónica por nuestra parte y, si no se rectifica, lleva a la supeditación y a la irrelevancia. Seguir insistiendo en el “nuevo espacio político” (un nuevo eufemismo, anticipo del nuevo sujeto político) es seguir asumiendo la subordinación a Podemos: debate de investidura, ausencia en los medios, manifiesto de Oviedo, nuestros silencios hasta escuchar sus pronunciamientos, etc. Es necesario fortalecer a IU, y no para superarla (en el sentido de dejarla atrás o abandonarla, como señala la RAE en una de sus acepciones), sino para ganar en capacidad de influencia y hegemonía. IU no gestiona bien la coalición con Podemos (se pierden 4 de cada 10 votos de IU) y UP e IU no gestionaron bien los resultados del 20D y el 26J: no supimos leer el momento histórico, la correlación de fuerzas y las expectativas de la mayoría social progresista. La autocrítica es necesaria. Consolarse con la crisis del PSOE es absurdo y erróneo, pues dificulta la mayoría social de cambio y esperar que nosotros recojamos el descontento del votante del PSOE sin hacer nada, además de no ser probable (sólo recibimos una parte pequeña de los votos que huyen del PSOE), nos conduce a la autocomplacencia sin revisar la política.

>> Aspiramos a lograr la hegemonía entre las fuerzas populares. Pero la debilidad ideológica de nuestro trabajo durante bastantes años, es evidente. En la nueva situación, es en este campo donde la derrota ha sido más clamorosa, y superar eso una condición indispensable para cualquier futura política de transformación social. No solamente porque nuestra influencia en la sociedad y la cultura es muy limitada, sino porque la ideología dominante es también dominante en el interior de IU.

florB.- Por todo lo dicho, creemos que el debate debe tener los siguientes objetivos prácticos:

a) Superar una visión voluntarista e idealista del conflicto social (en todos los casos manifestaciones directas o indirectas de la lucha de clases). Hay que recordar que para “gestionar” un conflicto hay que ser conocido y reconocido por quienes participan en él. Además de eso tenemos importantes limitaciones objetivas por nuestro número y presencia real. Nuestro trabajo no es sustituir a los sindicatos, sino dar perspectiva general política a cada conflicto y vincular sus aspectos defensivos al cambio de sociedad. Eso no es nuevo.

La implicación en el conflicto social es necesaria pero es insuficiente. Es necesario un discurso claro, que dé certidumbres viables desde la izquierda al mundo del trabajo y las capas sociales precarizadas. Si no, lo hará la derecha (véase la victoria de Trump y el avance de la derecha extrema en Europa).

b) Abandonar la idea medieval de que basta cambiar el significado de las palabras (fundamento de algunas de las tesis del post marxismo, propias de Laclau y otros) para que cambie la realidad. Esto nos está llevando a errores importantes.

c) Recuperar la idea de que los llamados “espacios” políticos son idealizaciones vacías sin los procesos que en ellos se desarrollan, es decir sin los tiempos políticos. Eso permite entender la acumulación y la correlación de fuerzas.

d) Reforzar la vinculación de IU con los sectores sociales que quiere representar y con sus organizaciones. Son los que trabajan quienes paralizan un país y quienes amenazan con mayor profundidad el dominio del capital. Eso no se puede hacer sin los trabajadores organizados en sindicatos. Hay que fortalecer las relaciones con ellos y mejorar nuestro trabajo para influir democráticamente.

e) Combatir con fuerza el nuevo revisionismo que niega el papel transformador de toda la izquierda, privando así al movimiento obrero de sus experiencias y del análisis concreto de aciertos y errores, descargando toda la responsabilidad de la debilidad de la izquierda sobre el pasado, con lo que se ignora el papel de nuestros adversarios en la lucha de clases y nos auto impedimos la corrección de los errores del trabajo actual.

Todo esto no es un debate teórico, sino eminentemente práctico.

>> Hoy es fundamental discutir cual es el nivel de alianza/confluencia que corresponde al criterio de clase con el que cada fuerza política se dota. Y hacerlo a la luz de las experiencias ya habidas y de las posiciones políticas que cada uno adopta.  Debemos caracterizar a las posibles fuerzas aliadas, con un criterio objetivo y respetuoso (que incluye no participar en ninguna de sus luchas internas), recuperar nuestra independencia de análisis y valoración, tanto en los contenidos como en los tiempos. Hay que construir alianzas políticas y sociales en base a programas y políticas concretas y no sobre teorizaciones justificativas de decisiones ni conocidas ni discutidas y, sin embargo, ya tomadas.

Aprobamos acuerdos políticos y programáticos de geometría variable. Si creemos que el “cambio de régimen” va a venir de un sorpasso electoral en el campo de la izquierda que “obligue” al PSOE a subordinarse en un gobierno de coalición, es que no hemos entendido ni lo que nosotros mismos decimos.

Todo lo anterior implica también,

a) Un debate político e ideológico sobre el populismo, en todas sus formas, y contra el social liberalismo. Sin ello, seguiremos careciendo de fundamentación suficiente para crear hegemonía.

b) Incrementar el rigor en nuestras posiciones políticas y en su comunicación. Es necesario profundizar en construir alternativas solventes a los asuntos nucleares de nuestra sociedad, pues la realidad ha cambiado mucho en estos años: mercado de trabajo, salida de la crisis, precarización, pensiones, inmigración, aumento de las desigualdades, violencia de género, modelo de Estado, etc. No valen ya las consignas, las ideas preconcebidas o las soflamas para convencidos. La hegemonía que permite encabezar a la mayoría social no se construye desde la visceralidad ni desde la ocurrencia y esa mayoría social debe tener claro qué políticas se proponen. Hay que explicarse bien con esa mayoría, con respeto, no desde el paternalismo.

c) En aras del rigor, hay que dejar de utilizar de forma generalizada la expresión “la gente”. Porque no responde a un único colectivo. Hay muchos tipos y grupos de gente. Pues bien, hay “mucha” gente que quiere cambios, pero no quiere problemas y compromiso. De ahí la necesidad de modular y dotar de contenidos concretos a términos como ruptura o conflicto. Y como, lamentablemente, esa gente recibe sus análisis desde los medios y tiene una experiencia propia muy limitada y condicionada por el temor, son capaces de comprar el concepto de cambio vendido por Trump, y sus próximos en Europa. Por eso, hay que tener mucho cuidado con subirse al carro de los discursos y de los métodos populistas Discursos contra la política (por cierto, un residuo del franquismo sociológico) como el ”todos los políticos son iguales” (ahora, “menos nosotros”). Podemos estar abonando un campo para que otros lo cosechen. Tampoco hay que confundir la alegría y frescura en nuestros mensajes con la ocurrencia chabacana.

d) Recuperar la creación de empleo como la base fundamental de nuestra propuesta política y programática. Ya que no es así en el Programa de los 50 puntos de Unidos Podemos, situarlo prioritariamente en nuestra actividad institucional y en nuestra práctica política.

florFinalmente, entendemos que una confluencia política y organizativa que no esté dirigida por un criterio de clase no sería útil para ninguna de las fuerzas implicadas.

Hemos redactado este documento más como una propuesta de temas que de conclusiones, porque entendemos que el debate es común y las conclusiones también han de serlo.

Esperamos que te sea útil.

Nota 

Notas para un debate en IU ante los nuevos hechos políticos y la nueva realidad, es un documento realizado por el equipo de elaboración de “IU, sí”. Es decir, su autoría emana de personas elegidas en el ámbito de la candidatura de “IU, sí; con más fuerza” que forman parte de la Coordinadora Federal (antigua Presidencia Federal), órgano que se reunió el pasado sábado día 12 de noviembre.

Tras la reunión,  y al objeto de propiciar el debate que es necesario en toda la organización, es por lo que aportamos este documento con la intención de que sirva para situarnos en el desarrollo y profundización del mismo. No queremos hacer un debate académico, sino avanzar en valoraciones que permitan una práctica política lo más correcta posible ante hechos nuevos de excepcional relevancia que han aparecido ante nosotros y nosotras; como son la victoria de Trump, la formación del nuevo Gobierno y la situación del PSOE. Todo ello requiere un debate serio y profundo.

Os pedimos colaboración a todos y todas los que estéis interesados en que el debate se produzca y sea útil, para que este documento alcance la máxima difusión entre la afiliación y simpatizantes de Izquierda Unida.

Notas para un debate en IU, ante los nuevos hechos políticos y la nueva realidad

Comunicado de IU SÍ; CON MÁS FUERZA sobre las acusaciones de Pablo Iglesias a Cayo Lara

Desde IU SÍ; CON MÁS FUERZA queremos salir al paso de unas muy desafortunadas declaraciones del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en las que ha vertido unos calificativos referidos a Cayo Lara, ex coordinador federal de IU, claramente ofensivos y malintencionados. Cuesta entender el criterio utilizado por Pablo Iglesias cuando acusa a Cayo Lara de “miseria moral”, así como de opinar sobre el caso de Espinar desde el “rencor” después de que Lara haya valorado en su cuenta de Twitter: “Especular es especular. Y hacerlo con una vivienda protegida es especular, lo diga Agamenón o su porquero. Punto”.

Desde IU SÍ; CON MáS FUERZA queremos decir alto y claro que ya está bien de insultar a los demás como estratagema para crear confusión y escapar de unos problemas que están en unas explicaciones que se tienen que dar y que nunca llegan. Este asunto de Espinar viene precedido de otros casos en los que siempre se llega a la misma conclusión: la ley del embudo. Cuando se ha puesto el listón de la ética política tan alto no cabe recurrir, una vez tras otra, a la evasiva de la conspiración mediática. Nadie es culpable de que Pablo Iglesias se sienta rehén de sus propias palabras.
Con su ejemplar comportamiento tantas veces demostrado, el ex coordinador federal de IU ha situado su conducta, a lo que se ve, muy lejos de las posibilidades y la imaginación de algunos. Es una lástima este deterioro, porque lo cierto es que cuando los dirigentes políticos recurren a insultos frente a opiniones, manifiestan su debilidad.

El ex coordinador federal Cayo Lara ha demostrado, lo mismo en su etapa como máximo responsable de IU -por muy duras que fueran las circunstancias-, que ahora ya retirado de la primera línea política, un respeto y un saber estar que ya quisieran otros para su manejo diario. La militancia de IU así lo siente, pues vio en Cayo Lara al líder generoso que supo hacerse a un lado cuando entendió que el momento lo requería. Por tanto, insultar a Cayo Lara es insultar a la militancia de IU. Nada nuevo, ya ocurrió antes y vuelve a ocurrir ahora.

Finalmente, apelamos a la actual dirección de IU y a nuestro coordinador federal, Alberto Garzón, para que ponga las cosas en su sitio y, por supuesto, defienda el buen nombre y la honradez de Cayo Lara hasta situarle lejos de aquellos que, como método de despiste, siempre acaban embarrando el campo de juego para que sus propias carencias no se hagan tan evidentes.

Comunicado de prensa 18/8/16 IU sí; con más fuerza

Desde ‘IU Sí, Con más fuerza’ queremos mostrar toda la solidaridad y apoyo a 49 compañeros y compañeras señalados como “prorrusos”, por posicionarse en contra del Golpe de Estado llevado a cabo en Ucrania.

Esta semana se han conocido los denominados DCLEAKS o dicho de otra forma documentos de varios departamentos de las organizaciones de G. SOROS. Destacan entre ellos los vinculados a la ‘Fundación para una Sociedad Abierta’, instrumento utilizado para financiar a diferentes organizaciones y que se extiende a todos los ámbitos geográficos.

En este comunicado nos vamos a centrar en dos aspectos concretos de la información de los DCLEAKS.

El primero, pero no necesariamente el más relevante, es el informe de la consultoría KUMQUATCONSULT que bajo un titular sugerente, recoge un listado de europarlamentarias y europarlamentarios que serían “potencialmente” cercanos a alguna de las causas defendidas por la fundación de Soros. En la elaboración de esa lista, donde aparecen los eurodiputados de IU, PCP, AKEL…, se han seleccionado 11 comisiones de trabajo de las 20 existentes, y que además en algún momento han firmado declaraciones, resoluciones o mociones vinculadas con los derechos humanos, no-discriminación, migraciones, asilo, etc. por eso aparecen 226 eurodiputados y eurodiputadas.

Si se han establecido otros criterios habrá que preguntar a la consultora cuáles han sido, pero lo que no cabe duda es que es un corta pega de la actividad parlamentaria y no eurodiputados contactados y al servicio de Soros y el imperialismo como se ha pretendido dar a entender en algunos medios y redes sociales, que por cierto no se hacen nunca eco de la actividad parlamentaria de las eurodiputadas a las que señalan y acusan.

El segundo y este si es el más importante, es la lista que señala 49 nombres como “prorrusos” o generadores de opinión a favor de Rusia, que se han posicionado en contra del Golpe de Estado llevado a cabo en Ucrania. Una lista de la que no sabemos cuáles pueden llegar a ser sus consecuencias.

Y es aquí donde queremos poner el foco, por su gravedad, la gravedad de que un supuesto “filántropo” como se quiere hacer aparecer a Soros, pague unas importantes cantidades de dinero para establecer estas listas negras.

Es preciso destacar que incidir en otros aspectos es diluir la gravedad de la existencia de esta lista y de quienes la han elaborado y los intereses que representan.

Para nosotros IU Sí, con más fuerza no hay duda de cuáles son los intereses que subyacen en ello, y es evitar que existan voces críticas y, con un margen más o menos amplio de influencia, que dificulten el avance del capitalismo y las nuevas formas de imperialismo.

Paloma López Bermejo IU Sí, con más fuerza.

La candidatura de ‘IU sí, con más fuerza’ para la XI Asamblea Federal consigue el 21,5%

La candidatura de ‘IU sí, con más fuerza’ para la XI Asamblea Federal consigue el 21,5% de los votos, muestra su “satisfacción” por el resultado y “agradece” los apoyos obtenidos “en unas condiciones difíciles”

La candidatura encabezada por la eurodiputada de IU, Paloma López, lamenta la “baja participación” en el proceso y confirma que “de cara al futuro de la formación ‘IU sí, con más fuerza’ será imprescindible”

Madrid, 30 de mayo de 2016

La candidatura de ‘IU sí, con más fuerza’ para la XI Asamblea Federal finalmente ha conseguido el 21% de los votos emitidos, ha mostrado su “satisfacción” por el resultado y “ha agradecido” los apoyos obtenidos “en unas condiciones difíciles”. La candidatura encabezada por la eurodiputada de IU, Paloma López, lamentó la “baja participación” en el proceso -en torno al 40%- y confirmó que de cara al futuro de la formación ‘IU sí, con más fuerza’ será “imprescindible”.

Tras reconocer los resultados y dar la enhorabuena a la candidatura encabezada por Alberto Garzón, desde ‘IU sí, con más fuerza’ han felicitado a las bases de IU por su participación en un proceso que ha sido “muy complejo” y “difícil”, “con presiones innecesarias desde el punto de vista organizativo”. Los “sustanciales cambios” habidos en la dirección en los últimos dos años han supuesto una “deriva organizativa que habrá que corregir y reconducir de cara al futuro”.

Desde la candidatura ‘IU sí, con más fuerza’ lamentaron la “baja participación” habida, no sólo en esta última votación, sino también a lo largo de todo el proceso asambleario. A su juicio, la negativa de la actual mayoría que dirige la organización a retrasar la XI Asamblea Federal y, por tanto, su coincidencia con la precampaña del 26J, han sido factores “determinantes” para “diluir los imprescindibles debates en profundidad que un proceso de estas características necesita”. “La actualidad política y electoral -señalan- ha solapado claramente la discusión política en las asambleas”, reprocharon tras recordar su petición de aplazar la celebración de la asamblea hasta después de las elecciones.

Para la candidatura ‘IU sí, con más fuerza’, las formas y métodos empleados basados en un “régimen plebiscitario digital”, también han contribuido decisivamente a un progresivo “desgaste y distanciamiento de las bases con respecto a la actual mayoría que dirige la organización y su manera de la hacer las cosas”, criticaron. A su juicio, “hay muchos militantes en la organización que no comparten estos nuevos métodos que generan confusión y poca preocupación por los problemas de la gente”.

En relación al informe de gestión de la dirección de IU presentado por el coordinador federal, Cayo Lara, desde la candidatura ‘IU sí, con más fuerza’ valoraron “positivamente” el resultado obtenido favorable al informe. En este sentido, resaltaron la labor desempeñada por Lara al frente de la formación desde su reelección unánime tras la celebración de la X Asamblea.

Para ‘IU sí, con más fuerza’ a partir de ahora se abre un “nuevo escenario” tanto “en lo político como en organizativo”. Aseguraron que su intención es la de “afrontar” los retos que se avecinan apelando al “esfuerzo del conjunto de la organización”, porque en IU “no sobra nadie y todavía falta mucha más gente”, apuntaron. Por ello, mostraron su disposición a “fortalecer” una IU “inclusiva” desde la “participación” en esta nueva etapa para la federación “desde la unidad, la corresponsabilidad y el trabajo colectivo”.

Por una IU fuerte, soberana, llena de presente y de futuro

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Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura. (A. Machado)

La candidatura que presento y tengo el honor de encabezar está compuesta por mujeres y hombres que han apostado de forma clara, sencilla y decidida por Izquierda Unida. Son hombres y mujeres que siempre han defendido -y esta es la mejor muestra de ello- un proyecto político común con el que la inmensa mayoría de los afiliados y afiliadas de IU puede identificarse. Un espejo en el que poder mirarse.

No ha sido fácil construir esta candidatura ni la ponencia de la que partimos. Los obstáculos empezaron nada más nacer, pero nuestra fortaleza, interés y ánimo nos han llevado a superar todos y cada uno de ellos. Cuando comenzamos, observamos nuestra historia y nuestra conciencia nos obligaba a trabajar y fortalecer el proyecto en el que siempre hemos confiado y por el que se han sacrificado miles de militantes durante todo el periodo de su existencia.

Las personas que formamos parte de ella tenemos un objetivo común: representar a esa militancia de oro que ha entregado buena parte de su vida por un proyecto, IU, y que siempre han tenido claro que la razón de su existencia era la defensa de la clase trabajadora, junto a la lucha por los derechos y por las libertades. Por ello queremos una organización que ponga en el centro del proyecto a sus militantes, que revitalice las asambleas de base y que el debate en profundidad y la discusión política desde la lealtad vuelvan a estar en primer plano, apartando ese régimen plebiscitario digital que nos ha atenazado en los últimos tiempos.

Nunca perdimos de vista de dónde vinimos pero tampoco adónde queremos ir. Conocemos esta sociedad que queremos transformar. Hemos luchado con armas desiguales en una batalla también desigual. No hemos contado con los mismos medios y, por lo tanto, con las mismas ventajas que compañeros de otras candidaturas, y eso lo sabe todo el mundo. Por eso mismo, nuestra labor durante los últimos meses ha sido la de contar y explicar nuestro propósito y lo que queremos para IU a cada militante, en todas las asambleas a las que nos han invitado, recorriendo todos los territorios y acudiendo a todos los lugares a los que nuestras capacidades nos han permitido llegar.

Pero precisamente por eso, porque nacimos en un periodo complejo mecido por dificultades, nos hemos dotado del coraje y resistencia con los que poder afrontar cualquier desafío. Los retos eran grandes, pero los hemos ido superando. Y ahora que llega la XI Asamblea, es el momento de que todas las personas que formamos parte de IU y que consideramos que no sólo sigue siendo necesaria, sino imprescindible, nos unamos para afrontar el futuro. Porque aún queda mucho por hacer y porque nadie va a defender y a luchar por los derechos de la mayoría social trabajadora si no está IU. Puede que esto último pueda parecer pretencioso. Pero, personalmente, me siento en deuda con todas aquellas personas que a lo largo de los 30 años de historia de esta organización la han defendido con orgullo en las calles y en las instituciones. Por todas ellas y por el futuro de IU quiero pediros vuestra confianza. Para que IU cada día sea más fuerte, soberana y plural, como dijo Celaya, “¡a la calle! que ya es hora de pasearnos a cuerpo”.

Comunicado IU sí; con más fuerza 28/4/16

En la Presidencia Federal celebrada ayer se aprobó abrir el proceso de negociación con otras fuerzas políticas, entre ellas Podemos, para buscar la confluencia electoral de cara a los comicios del próximo mes de junio.

Ante la apertura de las negociaciones, el equipo promotor de la candidatura ‘IU sí, con más fuerza’ planteamos, y así se aprobó:

– Que las bases de IU están por delante en las decisiones de nuestra organización y, por tanto, son los militantes los que tienen la última palabra sobre una posible confluencia y los términos en los que se realice. Las conversaciones no tendrán ningún valor hasta que la militancia se pronuncie sobre ellas.

– Que se hará una consulta a los afiliados y afiliadas a IU los días 2, 3 y 4 de mayo de forma presencial y online acerca de la conveniencia de llegar a acuerdos preelectorales con otras fuerzas en las condiciones recogidas en el debate de la Presidencia Federal celebrada ayer.

– Que los términos de la negociación, condiciones, líneas rojas, tendrán que venir expresados en la consulta a las bases, así como en el refrendo del Consejo Político Federal convocado para el 7 de mayo.

– Las condiciones de la negociación aprobadas ayer recogen al detalle nuestras reivindicaciones sobre la fórmula jurídica en caso de acuerdo –coalición electoral– , la visibilidad de IU tanto en la campaña como en todo el proceso y espacio electoral posterior, así como también el respeto al programa y a nuestros planteamientos políticos que serán defendidos con autonomía en el Parlamento. Además, cualquier acuerdo deberá darse en un marco estrictamente estatal.

Decidiremos los militantes.