Sobre la reunión con Podemos y Equo

Los portavoces de IU Madrid dirigían ayer mismo un escrito dando cuenta de la reunión mantenida con Podemos y Equo este pasado viernes en la sede del primero y de la que se hicieron eco los medios.

Terminaban su breve nota poniéndose a disposición para aclarar cualquier duda sobre el particular. Nos acogemos a esa actitud para trasladarles, a ellos y a todos los afiliados de IU Madrid, algunas consideraciones sobre la “hoja de ruta” y el proceso unitario “de cara a 2019” que fueron el objeto de esa reunión y de otras que se anuncian.

Lo primero es ser capaces de superar cierto cretinismo anti-institucional que la dirección de IU Madrid sigue exhibiendo incluso a la hora de abordar un proceso como este que, no por casualidad, fija su término y objetivo en 2019, o sea, en las elecciones locales y autonómicas.

Se trata de ir avanzando en la estrategia y la forma de la presencia de IU y los demás sujetos políticos en esa cita electoral. Ese y no otro es el fondo que motiva a los reunidos el viernes en la sede de Podemos y ocultárselo a uno mismo –y a los propios- no es sensato ni útil. El fracaso del PCM en la puesta en pie de Unidad Popular o la experiencia de la compañera Sol en aquel tinglado deberían ahora jugar un papel positivo para evitar dinámicas absurdas y artificiales como aquella. La retórica no puede sustituir a la política.

La referencia a los “espacios de movilización social” como “aportación” de la delegación de IU Madrid en la reunión, según informa la nota de los portavoces, apenas es un latiguillo obligado que fácilmente suscriben unos presentes que ya vienen coincidiendo en la contestación que todavía se mantiene en la calle, como volveremos a ver este 8 de marzo.

Seguro que sería una cuestión de fácil y rápido acuerdo. No así, por ejemplo, las relacionadas con la fórmula jurídico-política de esa articulación unitaria ni el cómo configurar las candidaturas Y ahí si convendría que IU Madrid se fuera dotando de una propuesta concreta y bien debatida en sus órganos y asambleas locales (vaya por delante que, en contra de lo afirmado por la comunicación de IU Madrid, el modelo de primarias de Ahora Madrid no nos parece adecuada garantía de pluralidad). Una propuesta que, así lo defenderemos, respete las competencias de las asambleas para la decisión final sobre su presencia electoral y el papel del acuerdo programático imprescindible.

Claro que para eso desde la dirección se debería antes perder el miedo a la realización de un balance concreto de la experiencia de las CUPS y de la mismísima Ahora Madrid. Un balance no ideológico ni de consigna sino político, desde lo que realmente han supuesto de cambio, y que contemple la aportación real de IU y su saldo a fecha de hoy. Ya urge. Seguiremos insistiendo.

Ello desde el acuerdo con la afirmación, contenida en el comunicado oficial, sobre lo necesario de trascender el marco local para situar en el de la Comunidad la posible confluencia destinada a desalojar las políticas de austeridad y recorte. Precisamente la ausencia de ese paraguas que aglutine es una de las carencias que han convertido en un patchwork indescifrable el mapa de las CUPs en Madrid y facilitado la dispersión programática y de actuación o la fractura y el caos interno de varias.

La nota de IU Madrid recoge también la idea de “implicar a una amplia base social que desborde a las organizaciones”. Nada que objetar. Como lo de la movilización social antes referido, se trata de fórmulas casi rituales en este tiempo político. Eso sí, y como venimos sosteniendo en los órganos, IU Madrid debe asentar en su análisis la idea de cambio de etapa. El ciclo electoral del que formará parte 2019 no será ya el finalizado en junio pasado.

Esperamos de IU Madrid sepa transitar -junto a sus posibles socios electorales- desde un “antagonismo referencial” a una política que permita el desalojo de Cifuentes del gobierno. La estrategia del sorpasso como prioridad y el nefasto y simplista análisis de “fuerza del régimen” en que se sostiene, no pueden volver a frustrar la derrota del PP.