No a estos Estatutos

Hoy ha empezado el plazo de ratificación de los Estatutos de IU Madrid. Desde Reconstrucción IU Madrid llamamos a los militantes a votar No por los siguientes motivos:

1. Desaparecen las asambleas de sector

La actual dirección de IU Madrid pretendía la total desaparición de las asambleas sectoriales evidenciando una concepción de la organización exclusivamente electoral e institucionalista, alejada del centro de trabajo y del conflicto social, un error que incluso el coordinador federal criticó recientemente.

Tras nuestra denuncia, la respuesta de la militancia hizo que en el debate apareciesen multitud de enmiendas de distintas asambleas en contra de esta decisión. Finalmente, lo aprobado, y que ahora pretenden que ratifiquemos, reconoce sólo las dos asambleas sectoriales ya constituidas -Marx Madera y Técnicos y Profesionales- pero desaparece la posibilidad de crear nuevas. Se podrán crear asambleas sectoriales en IU ya que los Estatutos Federales así lo reconocen… pero no en IU Madrid.

2. Ocultación de los censos

Hasta ahora, todas las asambleas de base debían mostrar el censo completo a sus militantes, un derecho de información fundamental en una organización política. A partir de ahora las asambleas “expondrán los censos tal y como los emite la UAR en cumplimiento de la LOPD”.

¿Qué significa eso? No se aclara. Pero en el debate la dirección dijo expresamente que mostrar esos datos violaba la Ley de Protección de Datos. Con ese argumento proponen cambiar en Estatutos un derecho tan básico como es saber quiénes son nuestros compañeros de asamblea, introduciendo la sospecha y la inseguridad.

Lo que sí sabemos seguro son las funestas consecuencias que tiene ocultar el censo a la militancia y que sólo unos pocos dirigentes tengan acceso a él.

3. Simpatizantes y militantes

Se establece que los simpatizantes “tendrán derecho a participar en las reuniones que sean convocadas, así como en las áreas de elaboración colectiva y asambleas abiertas decisorias. Siempre y cuando estas no sean de elección interna”. Una redacción expresamente confusa que, por ello mismo, vuelve a introducir inseguridad.

Las “asambleas abiertas decisorias”, simplemente, no existen. En una asamblea abierta no se decide nada que implique un posicionamiento de la organización, porque eso es competencia exclusiva de sus militantes, quienes ostentan la soberanía de lU. La clasificación de asambleas en abiertas e internas, viene establecida en los Estatutos Federales, así como en qué reuniones y decisiones pueden participar los simpatizantes.

Lo que dispone IU Madrid en sus Estatutos vuelve a ignorar lo dispuesto en los federales en una línea de “podemización” de la organización, borrando intencionadamente las competencias y derechos de los afiliados para extenderlos a los “simpatizantes”, haciendo así inútil la distinción entre unos y otros y, en consecuencia, vaciando de sentido la militancia en IU.

4. Una APyS escuálida y sin funciones

En IU Federal, la APyS es el máximo órgano entre Asambleas. En IU Madrid se ha pretendido ningunearla, concentrando todo el poder en la Comisión Coordinadora (antes CR). Esta eliminación de funciones viola el proyecto federal y sus Estatutos, pero sobre todo reduce la pluralidad de la organización.

En una Coordinadora sólo pueden votar los miembros elegidos en la Asamblea Regional, y estos sólo se eligen cada cuatro años. IU Madrid y su militancia pueden cambiar mucho -y lo están haciendo- en cuatro años, con lo que hace falta un órgano directivo que refleje esa realidad cambiante.

Esa realidad cambiante podría y debería tener su reflejo en la APyS, donde las asambleas de base sí tendrán voz y voto. Pero la actual dirección de IU Madrid ha aprobado una APyS sin apenas funciones, ni siquiera recogen las que le otorgan los Estatutos Federales. Es tal el desprecio por el que debería ser el máximo órgano que incluso la parte de los Estatutos que regula su funcionamiento fue enviada aparte del documento presentado a la Conferencia, casi al final del plazo de enmiendas y cuando ya muchas asambleas habían celebrado sus reuniones, con lo que ni pudieron plantear aportaciones al mismo.

5. Los métodos de votación

Se establece que “todas las votaciones serán a mano alzada excepto las indicadas por los presentes Estatutos”, como hasta ahora, pero se añade “y las reguladas en las metodologías que se puedan presentar y aprobar en los órganos según el orden del día”.

Es decir, que podemos acudir a una asamblea de base, Consejo Regional o Asamblea Político y Social sin saber si vamos a votar en Pleno o por comisiones con resumen posterior, si votaremos a favor o en contra de una postura o eligiendo entre varias, si será a mano alzada o en urna… Y todo ello puede establecerse por sorpresa durante la propia reunión. Es una violación flagrante de los más básicos principios democráticos ya no de IU sino de cualquier organización mínimamente seria.

6. Sometimiento a las CUPs.

Se establece que los cargos públicos estarán vinculados a los acuerdos de la dirección política de la organización, como es lógico, pero también a los “del Grupo institucional” de que formen parte. Es decir, que allá donde IU Madrid tenga representación a través de una CUP, si IU decide que se vota X pero el Grupo de, por ejemplo, Ahora Madrid decide que se vote Y, nuestros concejales estarán obligados a votar Y por nuestros propios Estatutos. Es decir, nos sometemos a una disciplina de voto que no es la nuestra. Y eso sin especificar si se trata o no de algo contemplado en el programa electoral con el que nos presentemos.

Podría parecer esto un nuevo ejemplo de la confusión que estos Estatutos promueven, pero la actual dirección de IU Madrid y del PCM están clara y explícitamente trabajando por la “superación efectiva de IU en un nuevo sujeto político”. Este punto traslada la orientación en las instituciones de los cargos miembros de IU al grupo institucional del que se forme parte, más allá de los compromisos programáticos acordados y renunciando a tener un criterio como tal IU que vincule a nuestros electos.

Por todo esto desde Reconstrucción IU Madrid os pedimos a los militantes votar No a estos Estatutos y anunciamos su impugnación ante la Comisión de Garantías.

Sobre la Conferencia Estatutaria

Los Estatutos de Izquierda Unida son la medida de su seriedad y compromiso democrático, de su unidad de acción y coordinación a todos los niveles, la garantía de la soberanía de sus militantes, la protección de la organización frente a injerencias desvirtuadoras y las normas que rigen nuestro más firme y duradero compromiso con la mayoría trabajadora.

Sin embargo, consideramos que la propuesta de Estatutos Regionales que se ha presentado contiene graves contradicciones con esos principios y pueden resultar en una organización más débil, menos democrática, menos plural y menos federal. Creemos que contradicen y recortan las garantías de los Estatutos Federales.

Esto señalábamos en la comunicación que dirigíamos a toda la militancia de IU Madrid ante la convocatoria de la conferencia que se ha celebrado este pasado 17 de diciembre. Conferencia que vuelve a evidenciar la debilidad organizativa de la nueva federación madrileña. De las 81 asambleas constituidas (varias todavía esperan ser reconocidas por una dirección que se resiste a normalizar la situación de los afiliados de IU no proclives a sus tesis), apenas 52 enviaron delegados. Veintinueve asambleas, un 36%, no han participado en el proceso estatutario.

La votación final aprobó la propuesta de Estatutos con 32 votos a favor de los 163 delegados elegidos, 12 en contra y 1 abstención.

En cuanto a esos nuevos Estatutos, confirman algunas de las consideraciones que avanzábamos en nuestro posicionamiento crítico ante la propuesta oficial:

  • Diseñan una organización básicamente electoral al apostar por la territorialidad renunciando a la organización sectorial y, por tanto, a la presencia en los centros de trabajo.
  • Se introduce una inseguridad evidente en los métodos de votación al hacerlos depender de “propuestas metodológicas que se puedan presentar en cada reunión”.
  • Se avanza en la difuminación de la condición de afiliado al dar a los simpatizantes derechos hasta ahora vinculados a la afiliación, sin duda para motivar la anorexia militante que les puede permitir seguir dirigiendo la nueva federación y, de paso, disponer de un censo favorable para cuando la ocasión lo requiera.
  • Se avanza -no todo lo que proponían- en la concentración de poder en la Comisión Coordinadora frente a órganos más amplios y representativos y a la propia organización de base.
  • Se aprueba la opacidad del censo en base a supuestas disposiciones de la LOPD.

En resumen, estos Estatutos ponen en evidencia lo que la dirección actual entiende por “movimiento político y social”: una estructura cupular con acento de coalición y con derechos limitados para los afiliados, de los que si pudieran prescindirían. Un artefacto destinado a facilitar su desembarco en las instituciones, envuelto en retórica “rupturista”. Unas normas que rezuman desconfianza ante las asambleas de base.

Merece la pena remarcar cómo quienes en otro momento fueron adalides de la armonización estricta de las normas regionales con los Estatutos Federales, no han tenido reparo alguno ahora en vulnerar esos mismos Estatutos Federales con su propuesta respecto a asambleas sectoriales, votaciones, papel de las asambleas de base y derechos de la afiliación.

Pese a todo lo anterior, el bloque de enmiendas que impulsamos y que hicieron suyos otros delegados y delegadas, no solo dinamizó el debate en las asambleas y en el plenario de la conferencia, sino que fueron, en varios casos, aprobadas alcanzándose, en otros, acuerdos transaccionales con la ponencia oficial. Así sucedió en materias como el reconocimiento de las asambleas de sector actualmente constituidas, competencias y medios de las asambleas de base, periodicidad de las reuniones de órganos, programa electoral y otras de menor calado.

Si atendemos a esto último y a lo igualado de muchas de las votaciones de la Conferencia, concluimos cómo crecen el desacuerdo con la línea de la dirección regional y la desorientación ante la dinámica esquizofrénica de “superación de IU” en que se ha embarcado.

Reconstrucción IU Madrid nos reafirmamos en la disposición a sumar esfuerzos para reorientar nuestra federación y, en el caso concreto de los Estatutos aprobados, a coincidir con cuantos compañeros defienden una IU democrática y plural, soberana y federal.